El preservativo es indispensable en la relación sexual

El preservativo masculino, también llamado condón, es una funda para cubrir el pene y evitar embarazos no deseados, la transmisión del VIH y otras varias enfermedades de transmisión sexual. Puede ser de látex natural, que es el de uso más común, o sintético de poliuretano (plástico), para los casos de alergia al látex.

El preservativo femenino es un método barrera alternativo al preservativo masculino. Se vende en las farmacias sin necesidad de receta. Consiste en una funda transparente de poliuretano, con dos anillos flexibles en ambos extremos, uno en el interior que permite la colocación dentro de la vagina y otro de un diámetro más grande que permanecerá en el exterior de la vagina cubriendo los genitales externos de la mujer. Su textura es similar al preservativo masculino y ofrece igual seguridad y protección frente a los embarazos no deseados, la infección por el VIH/sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual.

Las ventajas de un condón femenino : es más resistente que el preservativo masculino, es inodoro, y viene ya lubricado. Puede insertarse hasta 8 horas antes de la relación sexual, sin necesidad de retirarlo inmediatamente después de la eyaculación.

Historia del preservativo :

El preservativo ha sido usado desde tiempos antiguos para prevenir “enfermedades venéreas” (como se les conocía antes, en honor a Venus, diosa del Amor), al igual que como método anticonceptivo.
Los primeros rastros que dejó el preservativo en la historia podemos hallarlos en la civilización egipcia, hacia el año 1000 a.C, aunque sólo hemos podido corroborarlo a través de representaciones pictóricas, con lo que los historiadores no tienen claro el fin con que los empleaban.
 
Hacia el 100 a.C también se encuentran manifestaciones artísticas de este tipo en Francia, con lo que es seguro que el condón también había llegado a Europa.

Las pruebas en documentos escritos ya tenemos que situarnos en el año 1500, de la mano del italiano Fallopius (por quien se llamó así a las Trompas de Falopio). Se refería a una envoltura de lino con la que protegía a los hombres de contraer enfermedades como la sífilis.
Los primeros preservativos que han llegado a encontrarse, sin embargo, estaban hechos de intestinos de animales y se sitúan en la Inglaterra de finales del S. XVII. Alrededor de esta época los preservativos ya son hechos con tripas de animales y los hombres han llegado a adivinar el remedio que suponen como método anticonceptivo y frente a enfermedades de transmisión sexual.
Los japoneses también utilizaban preservativos en esta época. Principalmente de dos tipos: uno hecho de cuero fino y otro hecho con caparazón de tortuga o marfil.

Para llegar a los preservativos hechos de goma se tuvo que esperar hasta 1844, de la mano de Charles Goodyear.
La ciencia fue avanzando y en la década de los treinta se investiga y se sustituye el caucho por el látex líquido, material base de los condones de hoy.

La polémica siempre ha ido de la mano del condón. En Estados Unidos se prohíbe el uso de preservativos a principios del S.XX, por eso durante la I Guerra Mundial los soldados americanos son los que contraen más enfermedades venéreas en el frente. En el anecdotario de la historia se cuenta que el asistente del Secretario de Marina distribuía condones entre las tropas a espaldas de éste, que como los políticos de la época, no permitía el uso del condón. Este asistente era Franklin Delano Roosvelt.

Uso del preservativo masculino  :

El preservativo debe ser puesto sobre el pene erecto inmediatamente después de alcanzar la erección, y antes de cualquier contacto con la vagina o el ano de la pareja.

Ten los preservativos a mano y cuantos más mejor.
Compra sólo preservativos homologados por las autoridades sanitarias.
Controla la fecha de caducidad
Almacena el condón en lugar fresco, seco y al abrigo del sol/luz.
Maneja el condón cuidadosamente para no dañarlo (rasgarlo con las uñas, dientes, anillos, etc.).
Coloca el preservativo antes de cualquier contacto genital para evitar la exposición a fluidos que puedan contener agentes infecciosos.
Comprime el extremo cerrado del condón para expulsar el aire y colócalo sobre el pene erecto, dejando un espacio libre en la punta para que se deposite el semen. Desenrolla el condón cuidadosamente cubriendo totalmente el pene.
Usa el condón durante toda la penetración. Tras la eyaculación, retira el pene lentamente antes de que haya desaparecido la erección, sujetando el condón por su base para asegurar que no haya salida de semen durante la retirada.
Quita y desecha el condón tirándolo a la basura, nunca al WC.
Nunca reutilices un condón.

Si la vagina de la pareja no produce una buena cantidad de lubricación natural, se debe usar lubricante para reducir la abrasión del preservativo.
El uso de lubricante es prácticamente necesario en el sexo anal, ya que la mucosa anal no genera su propio lubricante.

Unas publicidades sobre el preservativo muy divertidas :


~ por fabienne1978 en septiembre 6, 2008.

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